Galardonada con el Premio Internacional de Primera Novela José Janés de 1952, fue inmediatamente secuestrada por la censura. A lo largo de los siguientes cuatro años y tras múltiples peripecias, entre las que se cuenta cambiarle el título a la obra y volverla a enviar para esquivar el dictamen devastador de los dos primeros censores, la obra vio la luz. En 1956.

Galardonada con el Premio Internacional de Primera Novela José Janés de 1952, fue inmediatamente secuestrada por la censura. A lo largo de los siguientes cuatro años y tras múltiples peripecias, entre las que se cuenta cambiarle el título a la obra y volverla a enviar para esquivar el dictamen devastador de los dos primeros censores, la obra vio la luz. En 1956.

“No comprendo el premio internacional de primera novela a esta novela. Un inválido sorprende en fragrante adulterio a su mujer y se suicida poniéndose en la vía del tren.
Contiene (ilegible) pasajes lúbricos y asquerosas suciedades. Parece hacer mofa de la Religión en dos pasajes”.
23 de julio de 1952. Lector número 10. Pedro de Lorenzo.

“Se relatan varios episodios aislados (un profesor tullido y amargado, cuya mujer le engaña; un pobre operario de fábrica, al que el dueño le “facilita” una boda con una amiga suya; y otros por el estilo. Todos son esencialmente sexuales, inmorales y de mal gusto. Para poderse publicar habría que suprimir capítulos enteros, y en otros, muchos párrafos y frases, quedando la obra completamente mutilada, por lo que proponemos que no debe autorizarse su publicación.”
8 de junio de 1955. Lector número 16, un tal Manuel Sancho Millán.

“Rabinad noveló en la frontera de un tiempo y de la geofísica de una ciudad. Los contactos furtivos retrata la sordidez total de una Barcelona aún abrumada por las consecuencias de la guerra y la sórdida cultura de los vencedores y de una Barcelona límite, donde terminan las casas y empiezan descampados, solares, fábricas, talleres, almacenes, es decir, una Barcelona anterior a la brutal especulación del suelo del porciolismo, que destruyó la fisonomía de los barrios y convirtió la ciudad en una inmensa y continuada combinación complementaria de viaductos y parkings.
1985 .Manuel Vázquez Montalbán.

ISBN:  978-84-617-6727-4.
Número de páginas:  270.
Dimensiones: 120×170.
Precio: 10 euros.

Antonio Rabinad (1927-2009). De familia inmemorialmente aragonesa, nació en el barrio del Clot de Barcelona, en 1927, Antonio Rabinad. Abandonó los estudios muy temprano para empezar a trabajar. Publicó algunos primeros cuentos en la revista Destino y a los veintidos años escribió su primer libro, Los contactos furtivos, con el que inició la pentalogía Un reino de ladrillo. Aunque mereció el Premio Internacional de Primera Novela de la editorial José Janés, este libro fue prohibido por la censura franquista durante algunos años. Antonio Rabinad fue contemporáneo de la Generación del 50 y está considerado como uno de los autores que mejor retrataron la Barcelona de la posguerra. La mayor parte de su obra transcurre en el barrio barcelonés del Clot, donde el escritor vivió la mayor parte de su vida. Algunas de sus novelas han sido llevadas al cine por el director Vicente Aranda.